La sangre hierve y la raíz de mi cuerpo pide placer.
Amordazo el deseo pero no huyo de él.
Lo pongo de rodillas.
Sin piedad, dibujo en mi mente lo que quiero y lo que necesito.
En el centro de mi arrebato, escurre la lava de la locura.
Exijo que me devoren, que me extirpen la luz del ancla del placer.
Me seduzco en el ir y venir alucinante,
En la agonía de las zarpas de fuego que queman la carne,
...En las branquias que se despliegan explícitamente hasta la cumbre del cáliz .
Respiro apresuradamente, me sacio con mi néctar.
El deseo se aplaca y adormece en los rincones de mis muslos.
Alcanzo la esencia del mundo.
Soy Delirio !












